16. TCA... ¿qué podemos hacer? 🤝
¡Hola!
Vuelvo a estar por aquí para hablar sobre los Trastornos de la Conducta Alimentaria.
Existen diferentes tipos de trastornos de la conducta alimentaria, sin embargo, todos tienen algunos rasgos en común: la preocupación excesiva por la comida, por el peso y/o figura corporal y el uso de medidas no saludables para controlar o reducir el peso corporal. Por ello, los TCA a pesar de ser considerados enfermedades de salud mental, traen consigo también el deterioro de la salud física.
Como he dicho antes, este tipo de trastornos puede tocarnos de cerca cuando estemos dando clase en un centro educativo, ya que en ellos hay una gran afluencia de jóvenes y este trastorno se ha convertido en algo muy común entre ellos. En consecuencia, el centro educativo también debe ser un lugar en el que trabajar la prevención de los trastornos de la conducta alimentaria directamente con la población en riesgo.
Los docentes y demás miembros del centro educativo deberían contar con cierta formación en este tema para poder ayudar a su prevención y a su detención porque el aumento de personas con trastornos de la conducta alimentaria a edades tempranas revela la necesidad de contemplar estas alteraciones no sólo desde el ámbito sanitario, sino también desde el educativo.
Las señales, en la escuela y en el aula, que pueden hacernos sospechar de la presencia de comportamientos de riesgo según la Fundación de Imagen y Autoestima son:
- Aumento o disminución del rendimiento escolar.
- Cambios de conducta como aislamiento social o irritabilidad.
- Comentarios o excesiva preocupación por el peso o la figura.
- Estado de ánimo bajo o sintomatología ansiosa.
- Excesiva rigidez y elevada autoexigencia.
- Obsesión por el perfeccionismo.
- Bajada de peso drástica en un corto periodo de tiempo.
- Uso de ropa demasiado ancha o de abrigo.
- Aumento de la actividad física, por ejemplo, a la hora del patio o en las actividades deportivas.
- Inicio de restricción alimentaria, por ejemplo, dejándose alimentos a la hora del comedor o pidiendo menos cantidad.
- Comportamientos impulsivos (mentiras, absentismo escolar, robos, promiscuidad, etc.)
En el caso en el que se detecte la posible existencia de un TCA, lo que se debe hacer es hablar con el alumno y su familia para indicarles a dónde dirigirse para buscar ayuda. Algunas asociaciones en Castilla y León que tratan este tipo de trastornos se encuentran en este link.
Por otra parte, como he dicho con anterioridad, a parte del papel de la detención de posibles trastornos, el docente también puede influir en la prevención de los mismos mediante "herramientas que fomenten una buena salud mental y que permitan que los alumnos desarrollen factores protectores como una autoestima positiva o una actitud crítica frente a los estereotipos de belleza que pueden influir los niños y adolescentes" (La prevención desde los centros educativos, s. f.).
Algunas actitudes protectoras según la Fundación Imagen y Autoestima pueden ser:
- Promover los principales factores de protección frente los trastornos de la conducta alimentaria. Es decir, promover una autoestima saludable, una imagen corporal positiva, un estilo de vida saludable y sentido crítico hacia los medios de comunicación.
- Fomentar la autonomía dando responsabilidades y permitiendo que se aprenda de los propios errores, facilitando que la clase sea un entorno donde los alumnos se sientan seguros para expresar sentimientos y emociones, sin miedo a ser juzgados por el profesor o sus iguales.
- Facilitar la aparición de las habilidades sociales y la asertividad para el correcto desarrollo de los adolescentes mediante un clima abierto y tolerante en el aula.
- Permitir las diferencias individuales, dando ejemplo de que deben aceptarse las personas tal como son, con sus defectos y sus cualidades.
- Promover que los profesionales de los centros educativos reciban información veraz y contrastada científicamente sobre los trastornos de la conducta alimentaria, para favorecer una correcta detección.
Además, otro consejo de la Fundación Imagen y Autoestima es que "en caso de detectar un caso de posibles trastornos de la conducta alimentaria, hablar con la familia sin generar alarma, para no dejar pasar demasiado tiempo y promover que la persona y su familia se impliquen en la búsqueda de un posible diagnóstico y posterior tratamiento" (La prevención desde los centros educativos, s. f.).
En conclusión, el personal del centro educativo puede jugar un papel muy importante en la detención y prevención de estos trastornos ayudando a reducir el número de jóvenes que lo sufren, o ayudando a poder detectarlos de forma temprana antes de que puedan perjudicar en exceso el cuerpo y la mente del joven que lo sufre.
Espero que os haya servido de algo esta información, es un tema muy delicado y, desafortunadamente, está a la orden del día. Cada vez es más frecuente encontrarse a niños y adolescentes que sufren este tipo de trastorno y por ello, en el aparto de "fuentes" os voy a dejar algunas publicaciones muy interesantes acerca del tema, puesto que no está de más formarse e informarse de algo tan importante.
María
Fuentes:
- La prevención desde los centros educativos (s. f.). Fundación Imagen y Autoestima. Recuperado 25 de octubre de 2021, de http://www.f-ima.org/es/prevencion/la-prevencion-desde-los-centros-educativos
- María Verínica, G. P., Carolina, L. C., & Marcela, M. B. (2012). Trastornos de la conducta alimentaria en adolescentes y jóvenes. Revista Médica Clínica Las Condes, 23(5), 579–591. https://doi.org/10.1016/s0716-8640(12)70352-8
- Ojeda-Martín A, López-Morales MP, Jáuregui-Lobera I, Herrero-Martín G. (2021). Uso de redes sociales y riesgo de padecer TCA en jóvenes. JONNPR. 6(10):1289-307. DOI: 10.19230/jonnpr.4322
- Carolina, L. G., & Janet, T. (2011). Trastornos de la conducta alimentaria en adolescentes: descripción y manejo. Revista Médica Clínica Las Condes, 22(1), 85–97. https://doi.org/10.1016/s0716-8640(11)70396-0
Me ha encantado tu entrada y creo que es totalmente necesaria esta luz que le has dado al tema de los TCA, porque tal y como dices desgraciadamente están muy presentes y, en mi opinión, las redes sociales han fomentado ese aumento de inseguridades o modelos con los que compararte que no ayudan nada en este tema.
ResponderEliminarPosdata: menudo manejo de información te gastas, un aplauso de mi para ti.
En cuanto al tema de los trastornos de alimentación... hemos avanzado muchísimo y cada vez estamos más educados y preparados para combatirlos, pero como tú dices, se nos ha abierto un frente muy grande con las redes sociales, puesto que ¿cuántos de nosotros nos hemos comparado, aunque solo fuera una vez, con alguno de los cuerpos o bellezas inalcanzables que se encuentran por ahí?
EliminarPd: mil gracias por valorar todo siempre, Marta 💖